37.5® TECHNOLOGY

Mejora tu rendimiento con prendas de ciclismo diseñadas para regular la temperatura corporal en condiciones de calor y humedad.

Las partículas activas incrustadas de arena volcánica tienen una alta capacidad de adsorción y transfieren la energía infrarroja emitida por el cuerpo para transportar la humedad lejos de la piel y fuera de la ropa.

“Se ha demostrado científicamente que mejora el rendimiento de los atletas al mantener una temperatura corporal central óptima de 37,5°C.”

La 37.5® tecnología de termorregulación derivada de la naturaleza reduce muy eficazmente la humedad del sudor, absorbe los olores y regula la temperatura.

A 37,5°C, el cuerpo humano funciona al máximo. Está tan finamente ajustado de esta manera, que los sistemas de termorregulación, como la transpiración y los escalofríos, trabajan constantemente para garantizar que la temperatura corporal interna se mantenga lo más cercana posible a 37,5°C.

37.5® es una tecnología de termorregulación dinámica activada por la humedad. Cuando el cuerpo está caliente, las partículas activas incrustadas en el material 37.5® utilizan energía para eliminar la humedad y refrescarte. Cuando el cuerpo está frío, las partículas activas retienen energía para calentarte. En esencia, la 37.5® Technology hace que la termorregulación sea más eficiente y funciona de manera similar a un chaleco de enfriamiento, lo que reduce el aumento de la temperatura corporal durante la actividad y, por lo tanto, mejora el rendimiento. Esto se consigue gracias a la combinación de dos partículas activas naturales: el carbón activado de las cáscaras de coco y un mineral de arena volcánica. Ambos son productos de desecho de las industrias de filtración de alimentos y agua.

Un gramo de carbón activado tiene una superficie equivalente a dos pistas de tenis, lo que lo hace extremadamente absorbente. Del mismo modo, debido a sus miles de millones de microporos, la arena volcánica tiene una enorme superficie y una gran capacidad de absorción. Estas partículas activas se combinan y se incrustan en fibras que posteriormente forman un tejido con una capacidad de absorción extremadamente alta. Como resultado, la transpiración se elimina mientras está en su estado de vapor y se reduce la sudoración, lo que tiene un efecto refrescante.

Las partículas activas de la arena volcánica también son capaces de absorber la luz infrarroja en el espectro que emite el cuerpo humano, y esta energía luminosa se transfiere para “alimentar” la partícula. Cuando la humedad es alta debido al calor y la sudoración, las partículas utilizan la energía para transferir la humedad fuera del cuerpo y de la ropa, lo que tiene un efecto refrescante. Cuando la humedad es baja debido al frío, las partículas retienen la energía y reflejan el calor para evitar el enfriamiento. El resultado es una temperatura corporal interna ideal que se mantiene mejor, independientemente de las condiciones.

Al combinar estas partículas activas e incrustarlas permanentemente en los hilos, la prenda resultante reduce la sudoración de forma muy eficaz, absorbe los olores y mantiene la temperatura corporal óptima de 37,5°C.

Además, los hilos con 37.5® Technology están ahora diseñados para biodegradarse a mayor velocidad cuando se depositan en vertederos. El aditivo responsable de esto no hace que las fibras de 37.5® Technology simplemente se fracturen en microplásticos, sino que en realidad las convierte a nivel molecular en subproductos naturales como los generados por los residuos de alimentos. Los vertederos modernos son cada día más capaces de convertir estos subproductos en energía renovable.